Transición energética

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En agosto, Ecopetrol y Shell anunciaron un importante hallazgo de gas en el Caribe colombiano en su exploración costa afuera. Si bien se ha especulado sobre el potencial de las reservas aún se desconoce su magnitud.


El cambio del actual modelo energético, establece el reemplazo de la producción de energía generada a partir de combustibles fósiles altamente contaminantes, para implementar nuevas formas de generación que provengan de fuentes renovables e inagotables, como la energía eólica, hidráulica y solar.

Sin embargo, esta transición no solo está enfocada en el desarrollo de energías limpias, sino en la creación de entornos sostenibles y en consecuencia directamente relacionadas con el cambio climático. En el Acuerdo de París de 2015 que tuvo lugar en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21), 196 países teniendo en cuenta sus capacidades y limitaciones, se comprometieron a evitar que la temperatura global aumente implementando estrategias para reducir los gases efecto invernadero y lograr “carbono neutralidad” para el año 2050. En la medida que se avance para lograr una transición energética y cambie la forma en que se produce y consume la energía, se entenderá que la naturaleza misma y el medio ambiente, son primordiales para la economía global.

El nuevo gobierno le apuesta a una transición energética equitativa, gradual, segura, incluyente, participativa, intensiva en conocimiento y una minería responsable. Ante esta propuesta, la gradualidad y fortalezas con las que se cuentan, son un factor determinante y en el que no se puede desconocer el rol del sector de hidrocarburos en la transición energética y desarrollo económico y social del país. Nuestra economía depende y se beneficia en gran parte de los recursos de ese sector, por esta razón el tránsito hacia las energías renovables no es un proceso que pueda llevarse a cabo de la noche a la mañana, se requiere contar con políticas aterrizadas y una ruta clara hacia un sector energético que permita atender las necesidades y asegurar la continuidad y desarrollo sostenible.

Respecto a los hidrocarburos, es preciso hacer una distinción en el gas natural, ya que, pese a su origen fósil, es uno de los combustibles más limpios y respetuosos con el medio ambiente, gran aliado para la transición energética y la disminución de emisiones. El departamento de Córdoba, es uno de los principales focos de exploración de cara a la búsqueda de nuevos yacimientos de gas, abarca gran parte de las inversiones que realizan las empresas de ese sector, generando empleo y aportando al suministro y equilibrio en las tarifas.

Es inadmisible poner en riesgo la soberanía energética, teniendo la capacidad de abastecerse no solo para cubrir las necesidades cotidianas de la población sino también para el funcionamiento de su economía.

Colombia y el mundo se enfrentan a desafíos simultáneos; ¿cómo seguir garantizando equidad y eficiencia sin dejar de atender los efectos del cambio climático y el desarrollo sostenible?, debe existir un compromiso con la transición energética hacia fuentes de generación cada vez más limpias, que permitan garantizar que se cuente con energéticos suficientes, confiables y asequibles.

El objetivo final de la transición energética no es otro que lograr un abastecimiento respetuoso con el medio ambiente, capaz de atenuar los efectos del cambio climático, de cubrir las necesidades y mejorar la calidad de vida. Al día de hoy, la transición energética ya no es una opción recomendable, se ha convertido en una necesidad respaldada por la comunidad internacional, y un asunto prioritario para garantizar el desarrollo sostenible, el acceso universal a la energía y nuestro compromiso con las futuras generaciones.

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