La transición petrolera en Colombia podría durar 15 años, según MinHacienda
El ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, en una entrevista con Yamid Amat, para el diario El Tiempo, detalló que esa modificación que se quiere hacer en el país podría llegar a durar 15 años.
En medio de debates sigue la propuesta del presidente colombiano, Gustavo Petro y su gabinete, respecto a la que sería la transición energética en el país. Teniendo en cuenta el inicio de este año, 2023, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, entregó detalles respecto a este proceso. En una entrevista con Yamid Amat, para el diario El Tiempo, el jefe de esa cartera estatal detalló que esa modificación que se quiere hacer en el país podría llegar a durar 15 años. Para argumentar sus cálculos, puso como ejemplo lo ocurrido con la industria cafetera.
Hacia los años cincuenta, detalló en su conversación con ese medio de comunicación, el café era un producto dominante en lo que eran las exportaciones; sin embargo, entró en crisis por temas de precios internacionales. “Entonces se puso en marcha toda la política de lo que se llamó de promoción de exportaciones menores, y se logró una transición superexitosa. Esa transición duró 15 años. Yo diría que la petrolera también durará unos 15 años”, detalló Ocampo en su intervención.
De este modo, manifestó, que mientras se avanza en el proceso, el país continuará exportando petróleo. Así mismo, calificó de ‘maravilloso’ el escenario en el que Colombia pueda llegar a ser exportador de gas. Detalló, además, que el carbón es el combustible ‘más sucio’. “Habrá transición estrictamente energética, pero manteniendo la exportación de petróleo, en niveles que nos permitan disponer de las divisas que el país necesita”, destacó. El ministro aseguró que para el año 2022, las reservas de gas en Colombia aumentaron de manera ‘significativa’.
De acuerdo con lo que reveló el DANE, en Colombia, para el primer semestre del año pasado, el 36% de las exportaciones fueron de “petróleo, productos derivados del petróleo y productos conexo”. Así mismo, entre enero y agosto, el 56,7% de los ingresos por exportaciones fueron por combustibles y productos de industrias extractivas.
A principios del pasado mes de diciembre, la ministra de Minas, Irene Vélez, reveló que no se entregarán más contratos de minería a cielo abierto para el sector de carbón.
“Nosotros tenemos una posición que ha sido ampliamente presentada desde que el doctor Petro era un candidato a la presidencia, está puesto en nuestro programa de Gobierno y es lo que el presidente de la Agencia Nacional de Minería, Álvaro Pardo, ha salido a explicar al público”, comentó la funcionaria en medio de la celebración por la certificación de Cenit como carbono neutro. Esta fue la confirmación, pues, fue el 7 de diciembre cuando el presidente de la Agencia Nacional de Minería (ANM), Álvaro Pardo, hizo el anuncio original.
“Es la máxima responsabilidad social y ambiental del Gobierno de Colombia. Lo cual significa que no vamos a firmar nuevos contratos para carbón a cielo abierto. ¿Por qué no? Eso es algo que en el Caribe conocen muy bien y es el impacto que ha tenido la minería en esa región en términos medioambientales y de salud”, añadió al hablar del tema.
La ministra, sin embargo, explicó que se estaban revisando los títulos que siguen vigentes, pues, hasta la fecha del anuncio, la cantidad ascendía a 2.000. Dentro de lo que se estaba analizando, se encontró que más del 40% de ellos no tendrían una licencia ambiental. “Hemos priorizado casi 2.000 títulos que estamos revisando de manera juiciosa porque hemos encontrado irregularidades y que saldrán a la opinión pública y a las empresas cuando hayamos hecho ese examen riguroso”, comentó.
Vélez aprovechó para mencionar que Colombia cuenta con reservas de carbón suficientes hasta el año 2040. En una entrevista con Colprensa, la jefe de la cartera de Minas comentó que “la aceleración de la transición energética depende de hacer una buena planificación”.
“En esa planificación es donde vamos a definir los hitos importantes de la transformación de las tecnologías, de las regulaciones y de la transformación de las políticas públicas que sean necesarias. Finalizando el cuatrienio estamos seguros de que los cambios regulatorios y las políticas públicas ya van a estar logradas. Sin embargo, es muy claro también que deshacer una historia de décadas y de siglos de inequidad y de marginación no se resuelven en un cuatrienio”, puntualizo.