‘El combustible que transportamos será carbono neutral’
Héctor Manosalva es el único líder del sector minero energético finalista en los Premios Portafolio, en la categoría de mejor líder empresarial. El directivo explicó que los liderazgos colectivos impulsan la innovación de esta empresa, Cenit.
Héctor Manosalva es el único líder del sector minero energético finalista en los Premios Portafolio, en la categoría de mejor líder empresarial. El directivo explicó que los liderazgos colectivos impulsan la innovación de esta empresa, filial de transporte del Grupo Empresarial Ecopetrol.
El directivo explicó que los liderazgos colectivos impulsan la innovación de esta empresa, filial de transporte del Grupo Empresarial Ecopetrol.
Están nominados a los premios Portafolio. ¿Cómo se logra esto desde el liderazgo y desde su papel?
Se trata de sentirse parte de un equipo de trabajo, el recurso más importante de Cenit es el talento humano. Esto es lo que permite que la compañía pueda asumir los retos que tiene el país y el sector en general. Hay un elemento fundamental: el desarrollo de liderazgos colectivos. Esto permite que los equipos tengan una dinámica en la que la innovación, el ser tolerante al error y aprender de él sean fundamentales.
Pasando a temas de operación. ¿Su volumen ya recuperó el nivel prepandemia?
Antes movilizábamos alrededor de 1,05 millones de barriles por día, entre crudo y productos refinados. Durante la pandemia hubo un decrecimiento en la demanda y eso generó una caída en los volúmenes de transporte. Hoy en día ya hemos recuperado los volúmenes, y estamos por encima de 2019.
¿Con vientos de desaceleración el otro año esperan mantenerlo?
Estamos apostando por las proyecciones que hace el Departamento Nacional de Planeación para el otro año, con una economía en condición creciente entre el 2% y el 3%.
Frente a eso hemos venido planificando unos crecimientos en la demanda y la necesidad de que la infraestructura atienda esos mayores volúmenes.
¿Cuál es su inversión y cómo va este año?
Este año tenemos una meta de inversión de cerca de US$300 millones y un componente importante de eso es garantizar la confiabilidad de la infraestructura para garantizar la energía.
En esto invertimos cerca de un 70% de los recursos; pero igualmente hay proyectos de incremento en las capacidades de los poliductos; en eso hemos venido trabajando durante el presente año. Para el próximo año tenemos proyectos que van dirigidos a incrementar los volúmenes en cerca de 20.000 barriles.
¿Cómo está el ambiente para invertir? ¿Hay incertidumbre en el sector?
Había un elemento importante y era la definición de las condiciones tributarias. Con la aprobación de la reforma quedaron plenamente definidas y eso es muy importante para saber cuáles son las reglas y tomar una decisión de inversión. Creo que eso ha sido positivo para el país. En segundo lugar, los anuncios como la gradualidad en la transición y la necesidad de fortalecer el sector para que siga dinamizando la generación de recursos del país han sido importantes.
Esperan que el transporte de combustibles sea 100% carbono neutro a cierre de año. ¿Cómo se lograría?
En primer lugar definimos, como política de Cenit, llegar a la condición de carbono neutralidad. Hasta el momento hemos reducido en cerca de un 8% los consumos de energía y en consecuencia las emisiones de CO2 equivalentes. Hemos construido alrededor de 7 plantas más y nuestro objetivo es llegar a unos 120 megavatios de energía solar. Igualmente tenemos previsto desarrollar proyectos de energía eólica y los dos únicos proyectos para generación mareomotriz.
La suma de todo eso nos llevó a la carbono neutralidad. Eso es por el lado de Cenit, también empezamos a trabajar con el Oleoducto Bicentenario y logramos que obtuvieran la certificación de carbono neutralidad. En diciembre, esos 1,1 millones de barriles que transportamos serán carbono neutral y Colombia será uno de los pocos países en el mundo con esa condición.
¿Eso le dará un valor agregado también al crudo que se exporta?
Esto es importante porque a través de la red nuestra se transporta el petróleo que va hacia los mercados internacionales y allá se aprecia mejor el crudo que tiene menor huella de carbono. Entonces eso tiene un sentido de responsabilidad frente al medio ambiente, pero igualmente tiene un sentido económico, que mejora claramente los ingresos del país.
¿Cuáles son esas grandes necesidades aún en infraestructura de combustibles líquidos?
Hay dos áreas que son altamente prioritarias. Una es la necesidad de ampliar la red de poliductos. Estudios de la Upme han establecido que el país seguirá creciendo en el consumo de combustibles líquidos y será alrededor de un 24% mayor en los próximos 15 años. Esto significa que pasaremos de consumir 340.000 barriles, que es el consumo de hoy, a 422.000 barriles. Para atender ese incremento hay que ampliar poliductos hacia el oriente, el centro y el occidente, que se han definido en el plan de ampliación.
Pero el país tiene una debilidad importante en términos de almacenamiento estratégico que es de 3 a 5 días. Esto significa que si se llega a presentar un accidente en la infraestructura el país va a quedar en parte sin combustible. Lo que ha definido la Upme es que como mínimo se debe tener entre 20 y 25 días.